Gala MET 2019

Los Ángeles tienen los Oscar y Nueva York, la gala Met. Los primeros celebran el cine y la segunda, recaudar fondos para el Instituto del Vestido, pero en ambos el glamur es el invitado estrella. O Lady Gaga. La reina del pop, que este año ha sido una de las anfitrionas de la fiesta solidaria, fue de las primeras en pisar la alfombra rosa. Dejó el listón alto, aunque muchos invitados se esmeraron con ahínco por alcanzarla.

La cantante llegó con un despampanante vestido fucsia, que se quitó para lucir uno menos voluminoso negro, del que también se deshizo, para dar paso a un tercero muy ajustado, que finalmente se quitó, quedando cubierta solo por un conjunto de lencería, unas medias de red y unas botas con plataforma, todo negro. Todo estilo. Katy Perry intentó destronarla, vestida de candelabro, pero estaba demasiado incómoda como para conseguirlo.

Como todos los primeros lunes de mayo, el Museo de Arte Metropolitano (Met, por sus siglas en inglés) recibió a los filántropos más estilosos de EE UU. El tema principal fue Camp: Notes on Fashion, un estilo extravagante que hace homenaje a la estética antinatural.

Además de Anna Wintour, la organizadora de la exclusiva fiesta solidaria, y Alessandro Michele, al frente de Gucci, los anfitriones fueron el cantante Harry Styles, que lució una blusa negra transparente, la tenista Serena Williams, que se atrevió con un vestido amarillo con “hojas otoñales” y unas zapatillas Nike, y la mencionada Lady Gaga.

Sus propuestas fueron el aperitivo de una noche lúdica, en la que los diseñadores dieron rienda suelta a la creatividad: una cabeza de hule como accesorio, pirámides de sombreros para desafiar el equilibrio, un hombre con la mitad de un traje y la mitad de un vestido, faraones, flecos y tantas plumas como colores del arcoíris.

El británico Andrew Bolton, conservador jefe del Instituto del Vestido, fue el responsable de escoger la temática. “El camp es una parte muy importante de nuestro vocabulario ahora, y es difícil de definir. Con la asimilación de la cultura gay, hubo también una asimilación de la estética del camp”, explicó Bolton. “La esencia de lo camp es su amor por lo antinatural: el artificio y la exageración”, escribió la autora del concepto, Susan Sontag, en 1964.

La cantante Céline Dion interpretó el concepto como “atemporal” y lució un vestido de flecos plateados con un “casco” de plumas. Ella, cómo no, lo hizo con elegancia. Otros, como Cara Delevingne, prefirieron la audacia. La modelo inglesa vistió un mono con transparencias cubierto por delgados lienzos de colores, y un tocado del que se desprendían huevos fritos de plástico, bananas y ojos.

Billy Porter, artista de teatro, llegó como un faraón. Literal. El actor fue trasladado en una cama por seis hombres sin camisa (todos actores de Broadway). Porter, que ya revolucionó los premios de la Academia de Cinecuando vistió con un pantalón-falda, vistió este lunes un traje de oro, una capa y un casco de cadena. Hollywood tuvo un protagonismo mayúsculo en la gala de la costa Este.

El ganador del Oscar Jared Leto lució con una túnica roja y un accesorio llamativo: una cabeza de silicona con su cara. El sello Gucci. En el comité anfitrión adicional figuraron nombres como Blake Lively, Ryan Reynolds y Lena Waithe, además de Katy Perry, Chadwick Bosema y Cher.

Wintour, la encargada de seleccionar a los invitados desde 1995 bajo un criterio que nunca ha querido revelar, dijo: “Obviamente ayuda que haya nombres conocidos como reclamo, no solo para la gala, sino también para la exposición y el museo. Nunca perdemos de vista el hecho de que el objetivo de la gala es recaudar fondos para el instituto.” El dinero recaudado, que el año pasado alcanzó los 15 millones de dólares, constituye todo el presupuesto anual del Instituto del Vestido. La cita es la inauguración de la exposición de primavera del instituto del Met.

La tradición desde 1948 es que los invitados vistan acorde a la temática de la exhibición. La editora de Vogue adelantó antes de la gala que en esta edición serían los hombres los que protagonizarían la alfombra roja. Casos como los de Cardi B, Lupita Nyong’o o la estilosísima Lily Collins han puesto en jaque su afirmación, aunque los hombres jugaron a lo grande. El crítico de moda Hamish Bowles, de tacones y traje color lila, cubierto por una capa estampada con plumas, fue un ejemplo de ello.

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